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Bienvenida primavera

Vistas que no disgustan. La primavera ha llegado y parece que lo ha hecho para quedarse. ¿ Qué tiene la primavera que la sangre altera? Pues os lo diré. Los hombres sentimos un repentino cambio hormonal en este periodo del año. Imagino que vosotras también. Ahora bien, en nuestro caso, el despertar es provocado por vuestro nueva manera de “arroparos”, de demostrar vuestra feminidad de manera manifiesta. Oye, y nosotros encantados.

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Ropa de primavera. Dulces despertares.

 

Por vuestra parte quisiera utilizar la frase que me dijo una amiga, ” La primavera nos hace sentirnos más bonitas, apetece sonreír a desconocidos, pasear y disfrutar del aire , de la luz, de uno mismo“. No se puede decir mejor.

¿Sentirse sexy es la sensación que más se repite en primavera?

A las chicas desde luego que Sí. Los chicos  nos sentimos un ¨pelin” pervertidos. después del largo invierno donde la ropa escondía figuras que nos rodeaban, de pronto nos imaginamos como exploradores que en plena selva, descubriendo un claro de luz y donde encontramos “formaciones” que siempre estuvieron allí pero que nunca las vimos!Bendito descubrimiento!

¿ No es en sí un círculo vicioso? Vosotras ofrecéis lo mejor de vosotras y nosotros lo peor, lo más parecido a nosotros son los ancianos que se sientan en los bancos de las ciudades a observar como avanzan las obras.

Bienvenida primavera. Que no vienes sola. Los chicos somos prácticamente los mismo. Lo siento pero así es.. Sólo que ahora tenemos una mayor agilidad en nuestros cuellos, las gafas de sol se convierten en nuestro aliados para fijarnos en vosotras. Descubrimos nuestras habilidades como contorsionistas aficionados, por fin podemos hacer más de un cosa a la vez, y ahora resulta que estamos más que despiertos en el metro o por la calle. Se nos afilian los colmillos de lobos esteparios, y el espíritu de conquistador de andar por casa llama a la puerta.

No mintáis, muchas de vosotras os encanta despertar ese sentimiento, ese despertar de atracción incontrolada y masiva. Esas miradas sorpresivas y camufladas en gestos tímidos, ¿o no?

¿ Es la primavera una excusa perfecta para justificar el deseo?

La misma amiga que me decía que en primavera se sentía más bonita, me comentaba también, que la primavera hace que apetezca sonreír mucho más, a desconocidos incluso, a chicos no necesariamente guapos, y que todo ello lleva a sentirse sexy. Que el autoestima se fortalece.

Hasta aquí. La primavera es una tortura.

He de decir que soy de estos. A mi no me gusta excesivamente la primavera. ¿Quizá sea el mal de los melancólicos? Odio la con su rollo “guay”, con toda su luz que casi obliga a que estemos en la calle todo el día, pero por obligación, a ver quién es el listo que se va a casa con la luz que haya a las ocho, o al gimnasio, quien vaya, claro. Que no, que no me gusta la primavera. Si en una semana no has estado en una terraza, si no has estado tomando el Sol, no eres nadie, bueno sí, un aburrido.

Sólo sacaré un punto importantísimo a la primavera , y que lo valoraré enormemente. En primavera siempre se conoce a gente nueva. Siempre. Siempre aparece gente que te hace volver a ver las cosas que te rodean de otro modo que hacía tiempo que no veías. Sorpresas que llegan un buen día. Las mejores sorpresas son aquellas que llegan para quedarse. Que bajan escaleras cuando no sabías ni que había escaleras, que llaman cuando ni tan siquiera sabes que tienes teléfono: Las sorpresas que te hacen sentir algo que inicialmente parece nuevo pero no, aún mejor, son sensaciones que sabes que existen , que las has vivido pero que de pronto vuelven.

Los cielos están llenos de estrellas y en primavera parece que la nueva luz las hace brillar más intensamente.

En definitiva, que he empezado este  post asegurando que los hombres somos unos pervertidos en primavera, que vosotras sois unas coquetas con vuestros vestidos que estaban invernando. Después he asegurado que “odio” la primavera…Ahí es nada, palabras mayores,  para acabar diciendo que la primavera también te trae sorpresas que te alegran cuando menos lo esperabas. Seguiremos con este concepto en post posteriores.

Bienvenida Primavera.

 

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El Corazón inteligente

Resulta que el corazón es inteligente, más que el propio cerebro.

Que el mundo se pare que yo me bajo. El corazón piensa.

ruptura

Quizá llegue tarde a este descubrimiento, algunos lo sabréis ya, pero en mi caso, la noticia me acaba de descolocar; el corazón razona.
A partir de ahora diré que es el páncreas quien me obliga a hace lo que no quiero, o quizá la vesícula es la culpable de volverme loco si el teléfono no suena, o quizá el bazo es el responsable de mis nervios cada vez que ella aparece.

No podré decir que tengo el corazón roto, sí que está un poco tonto. Absurdo.
Siempre he intuido que el corazón sabía cosas que el resto del cuerpo, en especial el cerebro, no acaba de entender. Es conocido el dicho aquel que dice “ El corazón sabe de razones que la razón no entiende”. Confirmado.
¿Alguien puede sentir y razonar con el corazón? a la vez, y ¿no estar loco?. Puede que sea algo contradictorio, pero es palabra de ciencia, ¡Alabado sea!. A mí me sigue gustando la idea que el corazón no atiende a estadísticas, ni experiencias, que es autónomo a la hora de dejarse llevar, que vive su vida dentro de nosotros y que siempre quiere salirse con la suya, frente a cualquier argumento basado en la lógica humana. Que le da igual ir por el camino más peligroso si es el más atractivo, o si no le importa quemarse si con ello toca lo que quiere, o que simplemente se encuentra mal sin razón aparente.
Me decepcionas viejo amigo. Ahora resulta que eres consciente de todo, que no es instinto sino intelecto, que piensas las cosas. Ahora resultará que el loco soy yo, a secas. Que ya no voy a poder responsabilizarte de mis andanzas inconscientes. Se ha caído un mito. Con lo que hemos compartido pensando que engañábamos al cerebro en nuestras decisiones inconscientes, que engañábamos al hígado en nuestras noches vampíricas, y resulta que no, que el único inconsciente y ebrio era yo… aunque ahora que lo pienso, quizá eres tan buen amigo que pese a saber que era lo que no nos convenía, lo hacías, lo hacías por mí.
Pues bien, unos científicos listillos han descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo. Parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir.
Resulta que el corazón es inteligente, ¡es listo!. ¿ Dónde quedó el que nuestro corazón sea un elemento libre, autónomo, indómito y valiente?¿ N va eso reñido con la inteligencia?
Yo lo tengo más que claro, si según los investigadores, el corazón es 5.000 veces más potente que el cerebro, en mi caso será alguna más ¿10.000?. Así me va, pero ahora resulta que quizá es más listo que el propio cerebro, que no es infantil ni inmaduro ,que es analítico!

¿A qué conclusiones nos llevan estos descubrimientos? ¿Pierde credibilidad la irracionalidad de nuestro corazón?¿ Somos sujetos expuestos a dos cabezas pensantes?

Amigo CORAZON, desde hoy habrá un antes y un después en nuestra vida. Yo que creía que eras la parte de mi cuerpo con la que más me identificaba…

Amigo mío, mi corazón, ya eres listo, bueno, siempre lo fuiste pero yo no lo supe. Desde ahora dudaré de los impulsos que me envías, serán demasiado sujetos a lo lógico.

Pienso que quizá ahora se puede descubrir que el cerebro es el órgano irracional y emotivo, el que en las historias de amor se dice “ Me has roto el cerebro”, no…suena raro.

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Qué hace una chica como tú…

Hace unos días me encontré este post.

La especie del hombre
La palabra emocionado se queda corto para describir lo que sentí en aquel momento.
Quería compartirlo con vosotros, con la intención de que vierais el poder de una palabras, de unos recuerdos. De unas sensaciones que parecen lejanas, distantes, pero que en el fondo están dentro de uno.
Gracias Caroline.Eres un ser mágico, fantasioso, impredecible, incontrolable , un ser fabuloso que un día conocí en una redacción de una radio y que desde ese instante me has acompañado.Aveces sin saberlo tú, otras sin saberlo yo, pero desde entonces hemos quedado unidos para siempre.

Eres vida. Y llegaste para quedarte. NO sabes cuanto acertaste en publicar esto el día que lo publicaste. O quizá lo sabías… quizá sabías que era el momento, algo por dentro te lo decía, lo que nos une. Acertaste pequeña loca, porque loca estás un rato largo. Ese día, esa semana, estos momentos, en los que quizá no estoy en la cresta de la ola, más bien en la arena varado, pues llegas tú, y de un plumazo me emocionas.

Cuando uno siente de la manera que tú eres capaz de hacerlo, el resto acaba orbitando a su alrededor, qué mas da.

Este es mi pequeño homenaje a aquellos días de radio que lejos quedan pero que tan dentro están. Homenaje a Susana y aquel trágico día. A nosotros, y lo que nos queda por vivir.

Eres tan grande que te has hecho tan minúscula como para poder instalarte en mi corazón, para siempre.

¿ Cómo agradecértelo? Pues de momento desde este rincón en el que quiero compartir este bonito texto lleno de recuerdos, llenos de ti, de Jorge, de Susana y de mi. Un regalo inesperado pero acertado, muy acertado. Espero que os guste.
Compartimos paseos, risas, cafés, confesiones, diversiones, compartimos parte de nuestra vida y nunca hemos dejado de hacerlo.
Sorpresas como las de la semana pasada donde me doy cuenta de lo importante que es SENTIR lo que hacemos en nuestra vida, aprecio el camino recorrido hasta hoy. Y por supuesto tengo esperanzas en el camino que empieza hoy.
Eres vida, pura vida. Eres de esas personas que con estar ya ESTÁ.

Claves de Sol

“Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.”

Samuel Beckett – Escritor irlandés – 1906-1989. – Premio Nobel de Literatura 1969.

Él siempre me dijo que mi exigencia era la clave de mi personalidad. Siempre me repetía que lo importante de las conversaciones son los silencios. Una vez comentó que había nacido para ser jefe. Otra vez me pidió un consejo amoroso. En una ocasión me invitó a cenar. Y casi cada día desde nuestro primer encuentro mantiene la certeza de que la vida te sorprende a cada paso que das. Según él, sólo debemos estar atentos a las señales.

Ayer estuve en la concentración de la Selección Española en Las Rozas y un compañero de RNE y yo nos pusimos a hablar de la radio. Entonces, ocurrió. Aparecieron las señales y la vida me sorprendió. Les contaré la historia de la radio; de nuestra radio.

Verano 2006…

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Lo que quieres

Date un minuto para soñar despierto y decirte lo que quieres

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Sigamos en positivo, que la semana arranca soleada, ayer vi mas sonrisas que muecas. Estoy pensando en una nueva propuesta.  Hagamos un experimento . Saber lo que quieres. NO creas que es tan fácil
Confesiones. El sábado tuve una conversación muy interesante con alguien a quien quiero mucho. En un primer momento, en mi tónica semanal, las sensaciones que recibía era un poco negativas, pero poco a poco me fui escuchando, fui sintiendo lo que realmente soy yo, lo que quiero. Como si no necesitara la aprobación de nadie comencé a hablarme a mismo sobre lo que más me gustaría hacer en ese momento, y mi actitud cambió, volví a ser el protagonista.Lo cierto es que en esa conversación me di cuenta de muchas cosas; los silencios pueden ser muy explicativos, las entonaciones pueden ser definitivas, y que en mi caso- aquí viene lo más positivo- es que me veo capacitado para crear fantasías que sepan a realidad, ofrecer esos mundos compartidos, mágicos, divertidos, estimulantes, atractivos, deseosos, intensos y únicos.

El AMOR parte de uno mismo, de sentir lo que se lleva dentro y de quererlo compartir. Lo que quieres está en ti, no en el otro.

¿ Qué quieres tú? Sí te digo a ti, sabes que es a ti. Decidelo con la mente o con el corazón, pero camina, mira, observa, siente y actúa. Te ayudo.

Se trata de una juego. Plantearos, ahora frente al ordenador, por un solo instante, tan sólo un minuto para explicar lo que uno quiere, lo que deseáis, lo que esperáis.  Lo que queréis. Os garantizo que después de este ejercicio, cerrando lo ojos , concentrándoos, pensando en vosotras, el resto saldrá sólo, no penséis en nadie más que en vosotras. Sonreir con la boca, el corazón y la mente, serás más eficaz el resultado. Aunque antes de hacerlo debéis estar preparadas, no lo hagáis hasta que no lo estáis.

Valga el ejemplo. Allá voy, !atentas!

YO. Sentirte-sentirme. Pisar nieve, sentir frío para luego taparme con una manta. Besarte. Que me tapes los ojos con tus manos abordándome por la espalda. El Sol en mi cara. Calor.Oler la hierba recién cortada. Abrazarte fuerte y que me abraces. Correr por la playa, tocar el agua. Recuperar a alguien que nunca se fue. Tocarte, mirar tu sonrisa, saborearla. JUNTOS. Eso quiero. Sigo. Comer chocolate. Arroparnos en una misma manta. Tener ambos los ojos cerrados y ver lo mismo. Imaginar. Volar. Soñar. Soñarte cunado no te veo.  Verte siempre. Pasear por la playa. SOL. Hacernos los remolones en la cama. Días de cama.Jugar con los perros. Hablar sin descanso de chorradas. Acariciarte la cara mientras tu haces lo mismo.Construir fantasías con palabras que sean más reales que ladrillos. Volver besarte.Abrir los brazos y frenar el aire.  Hacernos fotos.Recibir una mensaje por sorpresa. Que el cielo sea azul. Sentir la lluvia. Llorar de alegría. Oírte un te quiero,no, un  TE QUIERO. Sentir un te necesito. Volver a besarte. Planear cosas. Conducir por una carretera infinita. Estremecerme cuando te noto que me deseas. Gritar palabras sin sentido. Recordar la niñez. Imaginar nuestra vejez.Para SIEMPRE Sentir que no hay nadie más.  Cruzar una frontera con una pierna en cada país. Felicidad. Orgullo. Ser los dos en uno. Escribirte. Tocarte mil veces más. Dibujar tu contorno con mis dedos..

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Carnaval Erótico

El carnaval, la época para la fantasía más allá del propio disfraz.

Hace un año publicamos una entrada dedicada al carnaval. Una festividad anual que engloba diversión, misterio, imaginación y en ocasiones sensualidad.  Imaginemos un carnaval erótico, privado, sugerente en el que un tímido disfraz se puede convertir en el motor de vuestra más excitante fantasía. Salvajismo en estado puro. Ayer visité una tienda de disfraces donde me comentaron que los más vendidos- A partir de los 25 años- Era el de vampiresa sedienta de lo que sea… y el de enfermera que levanta la salud.

Carnaval Erótico

Así que me acorde de este post del año pasado que tanto gustó.

Cuando las conversaciones de madrugada se convierten en un clamor popular hacia el sexo es un claro ejemplo de que el asunto se está descontrolando. Ayer me vi inmerso en uno de estos ejemplos; en una de esas sesiones interminables de cervezas y patatas fritas, parejas imposibles para mantener la coherencia en las palabras. Y mientras muchos ya disfrutaban de la noche de carnaval por las calles, yo me sumergía en una conversación sobre los disfraces que nos “ponen” a los hombres.

Salieron ideas como la archiconocida opción de la enfermera “cachonda”, la ejecutiva “agresiva” o el de dominatrix con pócima en forma de látigo…. Estos son los disfraces que más comunes y que más nos “ponen”.Pero ojo que la imaginación hace milagros, y la fantasía no está en la tela, sino en la cabeza de quien la porta. A veces pienso que todos los días podría ser carnaval en al intimidad de nuestro dormitorio…

Algunos amigos míos de dudosa moralidad, van más allá y les gusta que sus parejas se disfracen de monjas“salidas” o de conejitas insaciables. Estos ya ni salen de casa…Yo no llego a tanto.

Pues bien, la conversación derivó en botas y piernas. Buena derivación. Si hace unos días hablaba de los tacones y de lo que significan a nivel excitante para los hombres, me gustaría analizar la erótica de los disfraces con botas. Esas botas de tacón, altas, de cuero, ajustadas a los muslos, tensas, marcadas, insinuantes, provocadoras y muchos más adjetivos lujuriosos nos vuelven locos. Es la prolongación de los tacones. ¿Qué chico no ha tenido un sueño erótico con imágenes como esta?

 Estamos en el fin de semana de carnaval, excusa más que recomendable para que os disfracéis y sorprendáis a vuestros novios o a vuestra futura conquista. Aunque quizá os sorprendáis a vosotras mismas de lo que os hace sentir ese disfraz. ¡Qué mejor que hacerlo en estas circunstancias! ¿Os imagináis la escena? Yo sí. Eso de sorprender de esta manera no defrauda…. Por descontado que también podéis pedir a vuestros chicos el disfraz de marinero rollo Oficial y Caballero , muy recurrente, quizá antiguo, o el mucho más accesible y castizo disfraz de butanero -sobre fantasías allá cada uno-. Los hombres somos más reacios al disfraz divertido, así no esperes que él te sorprenda con una atuendo erótico festivo. Mejor que sea propuesta vuestra.

El carnaval es esa época del año donde todo parece estar permitido, donde la imaginación vuela y sobre todo, donde la fantasía adquiere un protagonismos especial.Dicho esto, aquí queda mi recomendación para este fin de semana de carnaval!!

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App Calientes

¿Habías pensado que tu teléfono puede ser, por sí solo, una máquina de placer? Existen App que pueden provocar la excitación máxima en vuestros momentos más calientes, con o sin compañía.

Sexo3G

Hablemos de las App. Las aplicaciones son esas herramientas que nos hacen la vida más fácil, más divertida, más atractiva y ahora también más sexual. Si el otro día hablábamos de que las tecnologías como SKYPE  pueden servir para acercar lo que la geografía separa, también ahora la más moderna tecnología se está empleando en crear Apps de  nuestros smartphones y tablets podemos encontrar una amplia variedad de posibilidades sexuales.  ¿Curioso verdad? Ya comentamos hace tiempo en Diario de un cabrón sexo 3g  sobre el sexo virtual que puede llegar a ser muy virtuosos. Todos aquellos, como mi amiga Llith, que considere que las RRSS y neo tecnologías son herramientas del diablo contra la humanidad y sobre todo contra lo interactivo de las sensaciones, taparos lo ojos.

Ojo que yo creo en las distancias cortas y sin más que baterías corporales, pero no está de más escuchar algunas propuestas interesantes. El objetivo de esta investigación ha sido proporcionaros elementos que os puedan acompañar en momentos de soledad íntima. NO significa que haya que renunciar a nada ni por supuesto nadie. ¿ Qué os parecería que una aplicación pudiera medir la eficiencia de vuestras relaciones sexuales y os puntúe? ¿O que os anime a realizarlos? ¿ Mejorar tecnicas? EL sexo a travésde un telelfono ha dejado de ser en forma de jadeos.

Durex Experiment App. Ideas para la diversión en la pareja. Recomendable, compatible y diverido. Probado. Es gratuita y se trata de puntuar cada acción sexual. También propone distintas alternativas para experimentar tu lado más íntimo. En soledad y compañía, acoge ambas posibilidades.
Los que se animen pueden también probar Durex Love Sex, otra app de sexo de la misma casa con juegos interactivos, también multiplataforma, para estimular la seducción.

Spreadsheets: un Excel para el placer sexual, sin contemplaciones. Una App donde puedes demostrar que tienes una vida sexual más intensa que Paquirrin, o por el contrario que estás a la altura de Terelu. No la aconsejo, puede dejar a la evidencia….demasiadas evidencias de tu historial sexual. En ella puedes marcar frecuencia, duración, comparativas, intensidad, variaciones. El móvil se convierte en un monitor físico anotando los detalles de cada encuentro. Con estos datos, esta aplicación de sexo elabora estadísticas y gráficos para que el propio usuario evalúe la evolución de su satisfacción, o se ponga retos, o quede humillado de por vida. Puede resultar traumático si no estás seguro de ti mismo.

Sexy Vibes, vibrador en tu teléfono. Curioso nombre. Parece muy evidente pero no es tan obvio.
Cuenta con una escala de diferentes niveles de intensidad de vibración –por ejemplo “nivel lavadora”- y vale para interactuar con otros teléfonos en modo “mando a distancia”. Tiene una función social para compartir trucos. Lo bueno que es gratis.

iKamasutra, briconsejos amorosos. Fácil de imaginar.Aplicación tecnológica del mítico libro.  Se trata de una App que te ofrece distintas posturas convirtiéndose en manual de consulta y sugerencias. Puedes marcar lo que ya has hecho o macarte las listas a desarrrollar. Son más de 100 posturas las que te ofrece esta herramienta. Esta aplicación también permite registrar lugares en los que se ha hecho el amor y presumir de las proezas vías redes sociales. La app permite enviar a la pareja técnicas que se desea probar para ir “calentando” el terreno o expresar el deseo de introducir novedades. Se paga.

I just made love: Una manera de compartir con el resto de personas tus proezas sexuales mediante localizaciones de los lugares donde has mantenido relaciones. Un chismoso, vamos . I just made love localiza la actividad sexual en un mapa, ojo que te marca las zonas calientes.

Kissing Test, besa la pantalla y el móvil te dirá qué tal lo haces. Ojo que si el móvil te rechaza puedes acabar peor que Carmina Ordoñez. Es gratuita, sobre todo si obtienes una humillación. ¡Pero ojo! , la” maquinita” puede evaluar tus avances.

Yo creo que puede ser un apasionante recorrido para investigar esta noche. Quiero comentarios de todas las que probéis. App calientes para las noches más frías.

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Infidelidades por Signos

¿Quieres saber si tu pareja es más o menos infiel según su signo? Pues te cuento…

Signos infieles

Signos infieles

Hace tiempo que no comento nada de los signos del zodiaco. Algunas de vosotras ya me escribíais  gafasparamujeres@gmail.com preguntándome por esta sección de tu porvenir y donde alguna vez hemos definido vuestro signo en el amor y parece ser , según vuestras conclusiones, que lo hacía acertadamente.

El año ya ha echado a andar, y es momento de saber las verdaderas compatibilidades con nuestras parejas , y así ver si hay más o menos posibilidades. Pero hoy viernes voy a proponeros otro juego. ¿Sabéis qué signos son los más infieles del zodiaco? ¿ Qué signo tiene más tendencia al escarceo amorosos en cuerpo ajeno al vuestro?o por el contrario, ¿Os imagináis que signo es el más fiel?

Atención al ranking, no quiero rencores  eh!!!

Según el portal Ashley Madison , ¿Os acordáis? Aquel que publicó aquella foto del Rey y un cartel que decía”Con nosotros no te pillarían”   pues continuando con su tendencia a creer que el hombre es infiel por naturaleza ha realizado un estudio entre sus usuarios para determinar la relación entre su horóscopo y el nivel de infidelidad al que son propensos.
Según la encuesta macabra, los hombres de Piscis son los más infieles, y es que son aquellos que tienen más experiencias extramaritales pues 47% de los hombres de este signo engañan a sus esposas para cumplir sus fantasías sexuales.
El segundo lugar se le otorga a aquellos que forman parte de Acuario, un signo que supuestamente es muy leal, cariñoso y comprensivo. Pues nada que ver, los Acuario tienden hacia a promiscuidad eso sí, de una manera muy discreta.
El tercer lugar es para los Cáncer, a pesar de ser, según los expertos un signo reservado y poco dado a lo social.
Cuarto puesto para Aries, que están buscando una conexión emocional, y son los que tienen relaciones más duraderas con sus amantes. Peligrosos, no son las más infieles pero sí los más continuados. Al final sus amanes se convierten en duraciones más duraderas que sus propias parejas, digamos..oficiales.
Seguimos por sus compañeros de pupitre, los hombres Tauro, pero el curioso estudio certifica que los pobres hombres de ese sigo son los más engañados por sus parejas.
Libra, Sagitario y Escorpio, según las estadísticas, son los menos propensos a cometer infidelidades. Ole, Ole y Ole!
No sólo el hombre es infiel, también se ha contado con la participación de mujeres se sabe las mujeres de Géminis se llevan todos los premios; y es que no solamente son las más infieles, sino también las más engañadas. Lo comido por lo servido.
Así que atentos algunos, que ya sabéis que el signo del zodiaco también puede marcar tu tendencia hacia la infidelidad. Preguntad el signo antes de nada, quizá os ahorréis un disgusto.
Por cierto, os animo a hacer vuestra pequeña encuesta entre vuestros amigos, a ver si  simplemente coinciden…

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Belén Esteban en mi casa

Os contaré la mañana que me encontré a Belén Esteban en el salón de mi casa.

Puerta

Una mañana al despertar y salir de mi habitación me di de bruces en mi estrecho salón con la mismísima Belén Esteban, alias la princesa del pueblo. Creo que mi cara de susto fue más por la ausencia de maquillaje en su rostro- o al menos no en su lugar habitual- que por la escena propiamente dicha. Ella me miraba con ojos intravenosos, como si hubiera descubierto en mí al último superviviente de un planeta lejano. Yo la miraba con incredulidad como si ella fuera la última y maltrecha esperanza de una raza que nos invadía. No había palabras, ni gestos raros, ni movimientos bruscos que provocaran una reacción que no nos satisfaría a ninguno de los dos. Creo que nos dábamos miedo.

¿ Podría retroceder y encontrarme de nuevo en mi cama como si nada hubiera pasado? ¿ Podría ella desaparece si me frotaba los ojos? ¿ Era esto real? Los segundos pasaban y la escena de westerm seguía presente en mi exiguo salón-comedor-cocina, y ahora albergue para desconocidos famosos, multimillonarios, razas de otro mundo. No me salían las palabras, ella no sé si las tenía.

La última vez que había visto a Belén Esteban era en la revista del baño y por cierto, hacía mejor cara, pero su conversión del papel a piel ha sido peor que la de la peseta al euro para los españoles.
En esto que un ruido ajeno a nosotros se intuye por el lateral. Es una cadena de water que rompe en el silencio incómodo, titititittttttttttttttttiiiiiii nananaaaaaaaaaa. Ella no dice nada, yo no digo nada. La puerta del baño anuncia una incipiente aparición.  Si sale Terelu que me incineren. Ambos giramos la mirada pero no el cuello, como si quisiéramos mantenernos atentos ante cualquier movimiento extraño del contrario. La tensión se palpaba. Aproveché la distracción para realizar un rápido frote de ojos y así intentar aclarar la realidad del momento. Se confirma, es Belén Esteban.
La puerta del baño se abre. ¡ Coño! Es mi compañero de piso.
¿Pues no sale el amigo del baño con tan sólo una toalla, se acerca a la princesa del pueblo, que ya no me mira y sí lo hace a la prenda improvisada de mi compañero de piso, y se plantan un beso sin miramientos?
Ya me froto los ojos con los codos, hasta el punto que creo que me quedo sin ojos y sin codos. Tengo una escena del Hola en el saloncito de mi casa. 
La pareja se magrea insistentemente en el sofá, les da igual mi presencia. Las manos de mi compañero de piso parecen las de un pobre ciego que ha caído en un terreno desconocido. Belén Esteban no las mueve, ha elegido un lugar clave, el culo de él. Sí, sigo petrificado.
Por fin los amantes de Teruel se incorporan. Él ya sin toalla, para que… Ella ya sin carmín y con las bragas en la mano, caminan hacia la puerta.

Parece que hay tiempo para un último frotamiento impulsivo, carnal, desairado, impetuoso y televisivo antes de despedirse con una sonora palmada de la ex del torero en el culo de mi compañero de piso.
.- ¿Te has follado a Belén Esteban?
.-Jajaja¡Qué dices! Anda, ponte las las gafas.Que cada día ves menos….pero ahora que lo dices se parecía….

Real.

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Diario de un cabrón: muertos que no lo están

Hospitales y llamadas anónimas

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Al abrir los ojos comprobé que estaba en el hospital. Estaba conectado a un gotero con suero que, a través de mi brazo derecho, me inyectaba dosis de ibuprofeno líquido para suavizar mi dolor. No sabía qué me había pasado. Sólo recordaba caer redondo en el pasillo, antes de llegar a la puerta del ático de Ana, y algún flashback aislado de la ambulancia que no me solucionaba gran cosa. Intenté levantarme, pero mis intentos fueron inútiles: “Amigo, tómatelo con tranquilidad que esto es largo”, susurró una voz ajada que venía desde mi derecha. Era mi compañera de habitación, una anciana de unos 80 años que daba sus últimos coletazos en esta vida y que me observaba con curiosidad desde su cama. Me parecía extraño, nunca había visto una habitación de hospital con otra persona del sexo opuesto. Adela (así se llamaba), me dijo que llevaba dormido dos semanas gracias a un coma inducido. Ella no sabía más.

A las pocas horas entró una enfermera en la habitación. Al verme despierto, llamó rápidamente al doctor. El galeno me dijo que había tenido un ataque de ansiedad y que en la ambulancia de camino al hospital se había combinado con un ataque al corazón por culpa de las substancias que había tomado en los últimos meses. Me dijo que necesitaba tranquilidad y una vida más relajada ya que esas cosas, a mi edad, eran muy mala señal. Cuando el médico abandonó la habitación le seguí preguntando a Adela algún detalle más. Aparte de mis padres y, por supuesto, Gina, nadie más había venido a verme. Salvo otra chica de mediana edad y pelo castaño. Según su descripción encajaba a la perfección con Ana, pero no podía ser verdad. Mi crisis vino a consecuencia de aquella frase del policía en su casa de ir a “identificar el cadáver”. Adela, que no sabía nada de mi historia, sólo se limitó a decirme que es lo que ella había visto.
Gina entró a los pocos minutos. Me dio un beso y me acarició la mano. Estaba allí, a mi lado, y eso me reconfortaba. Fue el momento en el que decidí dejar mis tonterías de lado y decirle que, desde entonces, no quería apartarme de ella jamás. Sin embargo le puse la condición de que quería saber qué había pasado con Ana. No entendía qué había ocurrido y sólo quería encontrar una verdad que, mis padres, se encargaron de enrevesar. “Ana estuvo aquí hace dos días, nos dejó este sobre. Apenas estuvo aquí diez minutos. Se fue llorando”. Por tanto, Ana seguía viva. Mi mente volvió entonces a convertirse en un galimatías interno sin visos de solución temprana. Si Ana seguía entre nosotros, ¿de quién era el cadáver a identificar en su ático? ¿Qué historia trascendía de toda aquella trama? Cogí el teléfono y llamé a Ana. Me colgó las diez veces que intenté hablar con ella. Repetí hasta llegar a más de 30 llamadas, pero mis intentos fueron en vano. Por la tarde, Adela me gritó: “¡Chico, que te llaman al teléfono!” Era Ana. Con una voz pausada y grave, se limitó a decirme: “No nos conviene hablar. No ingentes llamarme de nuevo. Te quiero fuera de todo esto”. Y colgó.
Gina entró a la habitación. Le conté todo lo ocurrido y ella tampoco entendía nada. Quizá por eso, al salir de la estancia, ella se fue a casa de Ana a buscar respuestas. Le dije a Gina que no me fiaba ni un pelo y que no quería que fuera sola. Pero ella se empeñó. Yo, en mi habitación, aguardaba las noticias de Gina impaciente con Adela expectante. La señora se había convertido en testigo directo de todo y estaba interesada en saber cómo acababa todo. De repente, el teléfono sonó, era Gina: “No vive ninguna Ana en el ático B. El portero me dice que allí arriba no vive nadie desde algún tiempo“. Le dije a Gina que era imposible porque yo vi a la policía aquel día en aquel mismo lugar: “Ya pequeño, pero el portero me insiste en que aquí no vive nadie desde hace meses. He ido hasta arriba pero nadie me ha contestado o abierto la puerta”. Adela, atónita, sonreía a metro y medio de mi cama. Me veía extrañado, pensando en todo esto, y le hacía gracia todo aquello porque nunca antes había estado tan enganchada a una trama.
Pasaron diez minutos de la llamada de Gina y recibí una llamada de número oculto. Con todo lo que estaba pasando decidí darle al botón de “Grabar Llamada” de m Lu Smartphone. Era una voz rota, filtrada, manipulada. Sólo dijo: “Que tu chica no vuelva a enredar o los acabaréis como ella”. Fin de la llamada. Apresuré a Gina para que volviera al hospital y cercionarme de que estaba bien. Con ella llegó también el alta médica y nos fuimos para casa. Cuál fue nuestra sorpresa que, al entrar, Ana estaba tumbada en mi sofá durmiendo plácidamente. Repito, Ana. No quisimos despertarla, pero tenía muchas preguntas que contestar…
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El poliamor

La libertad individual. Parejas fuertes

KillBill

Hace unos días se publicó en Pikara Magazine un extenso artículo sobre poliamor. Un tema al que Bill ya le había hecho un Kill de esos que hago yo, a lo bruto y en pocas líneas. Pero como la cosa tiene tela y parece que os ha dado morbo, os dejo aquí unos extractos y os reenvío al artículo principal para que lo leáis con calma, lo memoricéis y dejéis de decir chorradas cuando habláis del tema.

El poliamor no es follarse a todo el mundo y aquí no pasa nada. El poliamor, precisamente, es follarse a todo el mundo y aquí sí que pasa algo. Pasan cosas porque follarte a alguien es entrar en relación, es dejarte atravesar, es dejar que te pasen cosas. Da igual que sean 5 minutos en el lavabo de un bar como que sean 50 años en tu habitación de matrimonio. El “aquí no pasa nada” es ego, chulería y ‘cutrismo’ emocional.

El poliamor habla de follar y de relacionarse sin poseer, sin ejercer violencia, ya sea la violencia del chantaje o del control, la violencia de la dependencia o de la exigencia. Habla de cambiar la mirada y de saber quién eres y qué quieres antes de ir por la vida pidiendo explicaciones a l@s demás sobre quién son y qué quieren.

Y habla, claro de libertad. Una palabra que nos mola mucho pero que entendemos poco. Porque siendo libre puedes hacer lo que te dé la gana, sí. Pero a la vez también eres responsable de todo lo que haces, de cualquier cosa. No hay refugio, queridas, la libertad es la jodida intemperie.

Ea, dicho esto, leed caramba! Leed, follad, amad (y contádnoslo, que esas cosas nos encantan)!

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Los albaricoques no son sólo de verano

Sorpresas que te hacen cambiar el rumbo

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Uno piensa que tal vez lo que bueno no se repite, no llega, no se volverá a sentir. Pero es justo en ese instante cuando se da cuenta que no ha conocido aún lo realmente bueno. Una vez alguien me dijo que lo que tenía en ese momento no era lo que necesitaba, lo que merecía, lo que me hacía feliz. Un loco le llamé yo a ese amigo. Pero sus palabras se mostraron sabias cuando llegó la temporada de verano.

El puerto amanecía en calma esa mañana de finales de junio. El calor ya era intenso a las horas tempranas. Como siempre, el capitán del barco gritaba a babor y estribor sin importarle si se le escuchaba o no. Hay gente que grita no para que se le escuche sino para escucharse ellos mismos. Como siempre, yo, cual joven contramaestre, le contestaba y hacía frente a sus quejas e insinuaciones maliciosas. Fue en el momento más álgido de la discusión cuando un compañero en la entrada del barco me indicó que había llegado la nueva marinera. “¡Menuda vergüenza!”, pensé. Había oído los gritos que maldecían. Vaya recibimiento además venía de parte de mi buen amigo Glad.

Salí a su encuentro. Frente a mí se apareció. Siempre he pensado que las apariciones existen, pero no como fantasía mística sino como realidad terrenal, y esta era la prueba. La descripción desmerece. Ojos que sonríen, labios que acarician, una cara que hipnotiza . Así me quedé yo desde ese momento hasta que los gritos del capitán interrumpieron el embrujo. Ya había oído su voz, su dulce voz cuando me llamó por el puesto de cocinera para nuestro barco. Me había imaginado una mujer simpática, bonita…pero no me imaginé que ante mí estaba a quien tanto había soñado.

Le expliqué sus cometidos, ese día no tenía que empezar pero yo no quería perder la oportunidad de sentir ese momento como un espejismo. Le presenté a regañadientes al capitán que, misteriosamente, en el preciso instante que se puso frente a ella también cambió la cara y sus gritos se convirtieron en suaves palabras a modo de cortejo. El capitán es un viejo lobo de mar que se las sabe todas y todas han sabido de él. A pesar de su edad ya madura conserva el pico de oro que tantos éxitos le han dado. Un don Juan trasnochado pero un don Juan nunca se jubila, siempre está al acecho, y éste lo estaba.

Continué con el recorrido por el barco, por las cabinas, por las cocinas, por los camarotes. Cada momento que pasaba con ella me hacía temblar de algún modo, y su eterna sonrisa me ruborizaba. ¡Me ruborizaba a mí! Yo que había navegado en tres océanos, embestido ballenas asesinas con arpones, que he desafiado tempestades árticas, que había conocido muelles de vida insana. Era como si la hubiera tenido en mente desde hacía mucho tiempo.

De pronto asomó el patrón por el puente de mando. El patrón es el viejo compañero del capitán. Hombre sabio y experimentado, un noble que mantiene la compostura, no muy dado a las palabras más que las necesarias, pero una de esas personas que tan sólo con su modo de mirar ya provocan respeto. El patrón se acercó a mi para preguntarme sobre la nueva chica en el equipo. Hechas las presentaciones, el patrón, para mi sorpresa, se ofreció a ser él mismo su cicerón. Esto no lo había visto nunca. Jamás el patrón se había tomado tantas molestias con nadie nuevo. Un ejemplo más de que él, que es quien menos se deja impresionar por nada ni nadie, acostumbrado a ser el referente de las miradas y las atenciones, y acostumbrado a surcar mares y conocer gente de postín y raleas, se había quedado tan “embobado” como este joven contramaestre que escribe.

Desde ese momento mi relación con la nueva cocinera fue viento en popa. Los días en el barco pasaban a toda máquina. Me distraía por frecuencia por la zona de cocina con cualquier excusa, y alargaba mis turnos para permanecer más tiempo al lado de ella. El primer día que hicimos puerto desde que zarpamos fue el día de San Fermín. Ese día le propuse hacer una pequeña excursión por el barrio de la riera muy famoso en la ciudad en la que amarrábamos. Allí pedimos unos mojitos, compartimos confidencias, emociones, sonrisas, miradas, juegos… Comprendí que era tan real lo que sentía como la sal en la mar. Su sonrisa era oceánica, su mirada cristalina.

A la mañana siguiente, sin que nada hubiera pasado y todo se hubiera sabido, volví a buscarla a su cocina y le fui a llevar unos albaricoques que había comprado en el puerto. Le dije que los albaricoques eran de verano. Así llegan, así aparecen, brotan en climas templados. No toleran bien el frío. Son suaves, sonrosados y cálidos. Y lo mejor de todo es que están muy ricos. Eso le hizo mucha gracia porque precisamente estaba preparando un zumo de ese misma fruta. Ambos reímos y desde entonces no hemos dejado de sentirlo…

Siempre quise creer que la vida de un marinero es navegar entre tempestades con días claros, pero des de entonces comprendí que se puede surcar los mares en calma, bajo un sol intenso y un cielo nítido. Que la mar no tiene que ser agresiva para sentirla de cerca, para saborearla, para quererla. Quizá a veces pensamos que falta algo de emoción, pero no es cierto, hay intensidad y si al principio los marineros nos mareamos cuando estamos en tierra firme, al poco tiempo nos sentimos que esa es la tierra verdadera, la que pisamos, y la que queremos pisar. No hacen falta motines a bordo para sentir la libertad, la comprensión entre compañeros de viaje. Las velas están izadas y el tiempo acompaña, así que sólo nos queda dejarnos llevar por el tiempo, por el viento que es favorable, sin miedo.

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El sexo y su frecuencia en la pareja.

Seguimos con la sucesión de buscar las zonas erógenas femeninas. Si hemos decidido, que las mujeres sois el principal punto erógeno para el universo masculino. 

Ayer, en mitad de una conversación sobre el sexo y la periodicidad, varias amigas compartieron que valoraban que sus parejas hayan pasado a una estadio más pasivo en cuanto al sexo. En ambos casos, resumían ellas, sus parejas-hombres- se habían acostumbrado a mantener un promedio de un relación sexual a la semana. Por otro lado, otra amiga que también formaba parte de la conversación, se horrorizó al establecer ese insignificante promedio, que según ella, formaba parte de un adiós acentuado del ocaso de la pareja.

¿Es cierto que existen parejas que se solidifican a través del sexo pese a ser parejas de largo recorrido? ¿y es cierto que por el contrario, hay parejas que se distancian como unión en el mismo instante en que su sexo se marchita? Está clara la respuesta.

En aquella mesa camilla improvisada, donde yo ocupaba las veces de moderador a la vez de espectador, comprendí la insignificancia del sexo para mis amigas, y que eso, no les apartaba del pensamiento de pareja, es más, una de ellas hablaba de que estaba pensando en quedarse embarazada. ¿Y qué tendrá que ver una cosa con lo otro? Entonces comprendí el otro “deseo” el que poco tiene que ver con la motivación sexual, el que se centra en las ganas de avanzar hacia otro lugar, otro estadio, otra situación vital, algo así como un avance dentro de un mismo camino.

Y por la otra banda, por la de la incorregible y siempre insatisfecha-no por no recibir lo que alguien pudiera considerar un exceso, sino por considerar que el placer siempre es efímero, y que la continuidad en él, puede significar el propio sentido de la vida. Pues bien, mi querida amiga X, defendió la idea buscar en nuestras parejas, su origen en el sexo, porque todo nace de esa atracción, de esa seducción, de ese momento en que sentimos el movimiento de rotación y traslación terrestre, de ese instante que vivimos en un constante traveling y donde no somos capaces, ni queremos, bajarnos de nuestras emociones. Ella, seguía defendiendo que sus amigas, también las mías, se equivocaban completamente al aplaudir el descenso en el deseo sexual por parte de sus parejas, y que debían de estar preparadas, ya que en cualquier momento ese descenso de motivación traería otras consecuencias más notables.

Hay mujeres que pueden vivir sin sexo, también hay hombres  que en estos casos viven más esa situación no por convicción sino por ausencia de oportunidades, pero no hay persona que valore, desee, y disfrute con el sexo que una vez iniciado, lo interrumpa: Y no hablo de edades.

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Excitar a una mujer I.

Está claro que los hombres y las mujeres tenemos puntos erógenos. Lugares más expuestos a la sensibilidad sensorial y corporal donde nuestros instintos más íntimos se manifiestan a través de una excitación mayúscula. En general son compartidos, pero existen ciertas particularidades, no según sexo propio, sino sexo opuesto.

Mujeres excitadas.

Mujeres excitadas.

Hablemos de las mujeres en primer lugar. Lo haré de manera escueta. Bajo mi experiencia, la de estos años intentado generar en vosotras ese grado de locura momentánea donde os abandonáis a la única ley del deseo y donde la entrega al placer con el otro-conmigo- es más evidente.

Sí, tengo que repartir como si esto fuera un despiece o un mapa geográfico.Es la mejor manera de iniciar este recorrido por el cuerpo femenino de una manera más gráfica.

Comencemos. La zona próxima a la oreja, por encima de la nuca, en el estribaciones del cuello, surgen los primero brotes de excitación.Esta es una zona que no suele fallar y por donde se puede empezar. Evidentemente los pezones y sus inmediaciones, aunque no me quiero detener en lo evidente. Hay mujeres que les excita más que le toquen los pechos  y otras que reciben más placer en el culo. Detengámonos en uno de mis lugares favoritos: los muslos.Los muslos en su parte interna, en esa proximidad entre ambas piernas y cuando los hombres nos apresuramos a separarlos con firmeza pero dulzura, con virilidad pero con delicadeza, cuando los recorremos poco a poco, aquello se puede convertir en un vergel de placer. El otro día leía: “La fiesta de la insignificancia” de mi admirado Milan Kundera que calificaba a los muslos como el camino más largo hacia el deseo, y que en ellos reside la magia y la virtud de las mujeres en ese juego de la erótica, el deseo y la excitación,y yo apunto que las tres definiciones se confunden en una y se transforma en un mismo cuerpo que lo forman dos personas. La cadera marca un antes y un después entre los dos hemisferio y el ecuador del cuerpo femenino entre laa parte trasera, normalmente menos reconocida que la parte delantera pero que forma parte de una todo, y la parte norte con sus montañas y la sur con sus valles. La cadera, bien sujeta con ambas manos, marcando los límites al este y el oeste de vuestro cuerpo es un punto erógeno fantástico. En él, se une la parte física con la mental, donde os excita desde la presión sobre vuestras nobles partes, así como la situación de posesión que ejercemos. Las caderas llevan a los glúteos, a la parte baja de la espalda donde esa pequeña vaguada antes de encontrar la leve elevación de la nalga implora una seguimiento detenido con las yemas de nuestros dedos.

Nuestros dedos recorren vuestra espina dorsal desde el pelo hasta el culo. Recomiendo siempre jugar con el pelo de la mujer, arrugarlo, retirarlo, estirarlo, despeinarlo y volverlo a estirar con cierta fuerza al tiempo que con la otra mano se deshace el recorrido norte-sur hacia el culo. Una vez allí el juego tiende a concentrarse en el epicentro.

No olvidemos vuestra boca. Las mujeres sois más besar que los hombres, encontráis una mayor placer en el beso que los hombres. Por regla general, que nadie se me ofenda. Y por tanto, la continuidad de los juegos eróticos, la exploración de vuestro cuerpo con nuestros dedos, y las continuas presiones en ese recorrido, si son  acompañados con besos leves, apasionados, carnívoros, ilimitados, desafiantes, efímeros, intensos y únicos, el deseo en vosotras aumentará.

Se nota por los besos la excitación en las personas. Por supuesto que se puede fingir, pero es menos común porque el beso tiene más que ver con la pasión  irrefutable de los sentimientos, más que con la pasión más primitiva de la cópula.

Excitar a una mujer no es difícil, lo complicado es lograr que esa mujer quiera ser excitada, y además, por ti.

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Conquistar a los hombres por el estómago.

Acabo de ver una película que me ha hecho pensar en la relevancia del amor. Como si no pensara ya suficiente. El poder del amor cuando acude a uno como un salvador, como un héroe o heroína que es llamado a un rescate. Pues bien, este es el caso de la película:The Lunchbox, la fiambrera del amor. Conquistar a los hombres por el estómago.

The Lunchbox

The Lunchbox

La película narra la historia de dos personas desconocidas que se encuentran por casualidad e inician una diálogo a través de cartas escondidas en la fiambrera. En la India, uno de los países más caóticos del mundo es también un país con un orden extraño. Ese ejemplo es el reparto de las fiambreras que las mujeres indias organizan y ponen en manos de mensajeros ordenadamente caóticos que recorren las transitadas calles de las ciudades indias, a veces durante horas, para llevar al lugar de trabajo cada fiambrera a su destinatario. Un terrible desorden que parece funcionar. La situación es que una de estas fiambreras se desvía de su destino y acaba en las manos de un amargado desconocido. En ese momento se inicia ese diálogo de confesiones, de frases llenas de sentimientos y sobre todo, de mensajes de socorro que se convierten en deseo e intención. El amor puede llegar en forma de fiambrera.

Esta película me ha hecho pensar en cómo las parejas no sólo se encuentran por una cuestión de química, de atracción física, sino que muchas veces las parejas se encuentran por una razón de necesidad, de lugar, de tiempo y espacio, de querer ser escuchados y escuchar, en definitiva de compartir unos mismos deseos, unas realidades que más tarde conjugarán en un estado común, único.

¿Quizá las parejas mejor avenidas son aquellas que no sienten esa química, que “simplemente” se cruzan porque sus caminos tienen un mismo objetivo, destino y ven en el la felicidad de cada uno? tal vez las parejas con más futuro son aquellas que parecen tener un menor presente. Quizá las parejas que comienzan sin ese rugido en el estómago son las que acabarán teniendo el estómago siempre lleno. Por cierto que en la película se habla de una máxima para los hombres, y es que muchas veces senos conquista por el estómago. Es quizá nuestra ración de seguridad. Una bien distinta a la que hablábamos el otro día. 

Os recomiendo ver esta película que estoy seguro os despertará sentimientos.

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Las exigencias de las mujeres.

Se confirma una vez más que las mujeres buscáis un estatus.  Exigís a vuestras parejas un nivel que va más allá de lo que os aporte a vuestra vida, queréis tener claro lo que aporta a la suya.

taza gran equipo

Leyendo un artículo sobre lo que buscáis las mujeres en el portal nosotras.com. Se confirma que valoráis los estudios universitarios más de lo que lo hacemos los hombres. Ya queda atrás el rollo guitarra y cantar para ligar, ahora se exige un grado, master y postgrado para tener alguna opción. Así hacen referencia en este artículo donde aseguran que un estudio realizado por el portal de citas español Mobifriends entre sus usuarios, una de cada dos mujeres españolas busca hombres con estudios superiores. Parece ser que nos gustan guapos e inteligentes. Sólo a un 29% de las encuestadas le es indiferente el grado de estudios de los hombres.

Yo ya había llegado a esa conclusión, a la importancia de la estabilidad de estatus más que la económica. Las mujeres os cuesta más asumir un empeoramiento de la situación que a los hombres. Sois más exigentes con vuestra pareja si ésta se encuentra en un peor momento laboral. La eterna discusión, nosotros; los hombres, nos fijamos más en un bolsillo como quede de apretado por fuera, y vosotras; las mujeres os fijáis más si el bolsillo está abultado por un número indeterminado de tarjetas de crédito. Está claro que la situación es la que es, si no veis a un hombre únicamente atractivo por su físico, tenéis que hacerlo por su estatus social. Es mucho más fácil ver a alguien más interesante con un título, un trabajo, un contrato indefinido y un coche. ¿Dónde reside pues el amor? 

Por suerte no todas sois así. Aunque estoy más que de acuerdo que una relación se basa en la admiración, en la atracción por lo externo que rodea a cada uno de los integrantes de la pareja, que es muy importante para ambos descubrir la relevancia del otro en distintos apartados de la vida. A mi me pasa, y me ha pasado lo contrario. Nadie quiere hombres apáticos, deshilachados emocionalmente, endeudados con el optimismo. Nadie los quiere, y es más, se acaba apartando de ellos. Es bueno exigir, de acuerdo estoy, es bueno valorar, los suscribo, pero no olvidar que esa persona quizá se encuentre en un valle emocional, que necesita reencontrarse para lograr estar en la cima desde donde todo se puede ver mejor.

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El hombre más feo del mundo.

¿Y si fuera el hombre más feo del mundo? Aquel al que las mujeres no miran nunca, invisible, que no causa nada más que indiferencia y desinterés. Que tú, ella, la de ayer, la de hoy o mañana pueda pasar junto a mi y sí, me vea, sí, sabe que estoy ahí, y sí, me nota, pero quisiera todo lo contrario: mi ausencia. Un hombre feo al que se le ignora por decisión propia, como cuando pasamos junto a un mendigo en la calle, y sabemos que está ahí, le percibimos, pero decidimos pasar a su lado sin conceder ni la acción de nuestra mirada como si de esa manera dejara de existir al menos durante nuestra presencia.

El hombre más feo del mundo junto al mar.

El hombre más feo del mundo junto al mar.

El hombre más feo del mundo- por dentro y por fuera- puede que sea yo. O quizá todos lo hemos sido, somos o seremos en algún momento de nuestra vida. Lo feo no nos gusta, nos repele, incluso hasta puede llegar a ser objeto y víctima del ridículo particular o general. Sí, quizá estos meses soy ese hombre, el más feo del mundo.

Un hombre feo es aquel carente de aptitudes para la atención positiva, un hombre feo desoye las inclemencias del mundo, las siente. Una eterna borrasca se sitúa sobre sus hombros, dentro de su mente, es su fiel compañera para llevarlo directo al rincón de la carencia. Carencia de autoestima, la primera, carencia de cariño del que se demanda no del que nos ofrecen que son distintos. Carencia de motivaciones para abandonar esa fealdad y situarse en un papel más optimista, con más credibilidad en uno mismo.

Quizá existe el término anorexia emocional o quizá mas apropiado, el de la bulimia de autoestima. Expulsar todo aquello que tiene un atisbo de ser bueno para nosotros. ¿Quizá el feo quiere seguir siendo feo porque en el mundo de los guapos no existe ni sitio? Un hombre feo, quizá el que yo soy, se convierte en aquello de lo que huye, 

¿Cómo salgo de ocupar el puesto del hombre más feo del mundo? ¿qué posibilidades tengo de salir a la superficie y respirar? ¿ de no ahogarme ante mi propia imagen proyectada en un espejo? Lo malo de un hombre feo es cuando lo es en soledad, cuando somos conscientes de nuestra ausencia de atractivo, de nuestras carencias, de nosotros. Un día tuvimos autoestima, un día disfrutamos de su eterno zumo vitaminado, pero incluso esas propiedades desaparecieron, y con ellas, lo hicimos también nosotros.

El hombre más feo del mundo un día, durante un tiempo se creyó el más guapo, el más bonito, el que más irradiaba energía. Sólo un hombre guapo puede convertirse en el hombre más feo del mundo.

Al hombre más feo del mundo, no le queda otra que expresar su fealdad a través de su inconformidad, aullar sin descanso mientras relame sus heridas. El hombre más feo del mundo es un solitario forzado a ello, para el que las ausencias de los demás se convierten en ausencias de uno mismo. El hombre más feo del mundo es quizá un hombre guapo, activo, incluso divertido, pero que ni tan siquiera te has parado a pensar que él se ve en un espejo distorsionado que acaba distorsionándolo a él mismo.

El hombre más feo del mundo soy yo. No busques más, al menos me queda ese título. Título honorifico e intransferible que sólo uno mismo se puede otorgar y al mismo tiempo, desprender.

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El sexo para los hombres.

Que sí, que es cuestión de placer, que sí, que es cuestión de poder…sí sí, poder. Los hombres vivimos en el sexo un momento de poder sobre la situación, no sobre la persona.

El sexo en los hombres

En 2011 un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Ohio realizó un estudio, publicado en el Journal of Sex Research, que llegó a la conclusión de que los hombres piensan en cuestiones relacionadas con el sexo unas 19 veces al día, mientras que las mujeres lo hacen unas 10 veces. La diferencia no es tanta.

Parece que los hombres deseamos más tener sexo, pero no es del todo cierto.Hay estudios que demuestran que la mujer busca más el sexo con pareja estable, mientras que el hombre lo busca más cuando es soletero, aunque a la hora de la práctica, es la mujer la que más encuentra durante su soltería y el hombre cuenta con menos éxito. Las mujeres en pareja, y que se sienten atraídas por sus parejas, se convierten en depredadoras sexuales.

La semana pasada, en una conversación con uno de mis mejores amigos, me decía que no sabía cómo decirle a su novia que no quería practicar más sexo, que ya estaba cansado- lo hacían unas 10 veces a la semana– pero claro, el no quería poner en riesgo su “masculinidad”. Los hombres somos así, pensamos que si nos oponemos al sexo con nuestra pareja, se nos va a tachar de poco viriles, pero desde luego que no es así. Es una cuestión de deseo. Todos hemos pasado por épocas en las que el sexo formaba una parte indispensable de nuestro comportamiento, de nuestra actitud. Yo lo relaciono al deseo por esa persona, a lo que vemos en ella, a lo que vulgarmente se dice, “nos pone”. Hay muchas manera de desear, de excitar, de disfrutar del sexo. El sexo no es sólo la penetración– aunque ya sé que pensáis que para la mayoría de los hombres sí- es mucho más, es pensar en recorrer ese cuerpo con tus dedos, con tus labios. Imaginar cada célula de su piel como un territorio a descubrir, y no sólo descubrir sino conocer, conquistar. Ganar ese territorio desconocido cada vez que se hace el amor como si jamas hubieras pasado por el. Querer buscar su boca sin ninguna otra intención que unirse en un mismo cuerpo. Besar, besar mil veces. Besar es el principio del sexo, del deseo y también es el final.

El sexo para los hombres tiene muchas posibilidades, incluso en la que no existe ni el deseo por la otra persona, y nuestro carácter egoísta nos empuja a tener relaciones sexuales sin necesidad de sentirnos del todo atraídos por la persona, de ahí volvemos a lo mismo del principio, nos excita la situación. El sexo por tanto es ese momento de descontrol mental y control físico que nos evade de la realidad más externa para centrarnos en nuestra realidad más interna.

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¿Cómo se aprende a querer?

Esta mañana me han despertado con un mensaje que incluía esta fantástica poesía del genial Jorge Luis Borges. Uno de los autores más destacados de la literatura argentina y mundial. Más que una poesía, considero que se trata de una disertación de lo que es el amor, de lo que se siente y uno debe sentir cuando se involucra en esa aventura que es exponer los sentimientos para que sean catapultados hacia el foso de las bestias o el cielo de los dioses.  ¿Cómo se puede aprender a querer? Pues el gran Borges nos lo explica fantásticamente bien en esta narración donde destaca los pequeños detalles en los que el amor llama a nuestra puerta.

Uno, cuando ama con toda el alma no sabe lo vulnerable que se vuelve, pero también, uno, cuando ama con toda el alma no es consciente del enorme poder que adquiere, la destacada vitalidad que atesora y la fortaleza que a la larga logra.

Hoy, por tanto, quiero compartir esta poesía. Poneros música relajante y concentraros, y me gustaría saber que os viene a la mente en ese instante. En mi caso no ha habido dudas. gafasparamujeres@gmail.com

Y uno aprende…

Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma.

Y uno aprende…
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.

Y uno empieza aprender…
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.

Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende…
a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes,
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende…
que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema.

Y aprende…
a plantar su propio jardín y decorar su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende…
que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale.

Y uno aprende y aprende…
y con cada adiós uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro,
significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que solo quien es capaz de amarte con tus defectos,
sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estas al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados,
y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado solo de amistades falsas.
Con el tiempo también aprendes que las palabras dichas en un momento de ira
pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace,
pero perdonar es solo de almas grandes.

Con el tiempo te das cuenta de que aunque seas feliz con tus amigos,
algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen
ocasionará que al final no sea como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo justo en ese único instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado,
extrañarás inmensamente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Y aprendes que hay 3 momentos en la Vida que uno no puede remediar:
La oportunidad que dejaste pasar,
la cita a la que no asististe,
la ofensa que ya pronunciaste.

Con el tiempo también aprendes sobre El dinero… y entonces comprendes que:
Puedes comprarte una Casa, pero no un Hogar,
Puedes comprarte una Cama, pero no hacerte Dormir,
Puedes comprarte un Reloj, pero no te dará el Tiempo,
Puedes comprarte un Libro, pero no Conocimiento o lo que necesitas aprender,
Puedes comprarte una Posición, pero no sirve para tener Respeto,
Puedes comprarte Medicinas y pagar la consulta al médico, pero no te da Salud,
Puedes comprarte Sangre, pero no Vida,
Puedes comprarte Sexo, pero no Amor.

Con el tiempo también aprendes que la vida es aquí y ahora,
y que no importa cuantos planes tengas, el mañana no existe y el ayer tampoco.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo,
ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.

Pero desafortunadamente, todo esto lo aprendes sólo con el tiempo.

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